Todos estos años puedo contarlos uno por uno con los dedos de mis manos, con los recuerdos de mi cabeza, con las lecciones del corazón y con los kilómetros de la expansión de mi alma.
Ahora que ha empezado el desprendimiento causado por el cese de esta etapa quisiera compactar todo y editar una versión única de este ensayo que es mi vida, hacerlo un libro, empastarlo y guardarlo en mis tesoros más preciados, pero como no quiero abandonar lo que he adquirido y echo mío, hacer un resumen de esta larga ficción y fotocopiarlo en mis entrañas como si fuera sangre o respiración.
Ya se acerca el minuto acertivo donde las lecciones de los distintos medios y diferentes hallazgos que hice, exitosos e infortunados, se pondrán a prueba.
Se acerca el minuto acertivo y aún no sé qué sentir. Quizás el estrechimiento tupido, las entrañas llenas de nada, la cáscara rompiéndose... O el cuerpo flotando en la inmensidad de los miedos, la energía, la valentía, las expectativas, la realidad, la felicidad, y sobre todo, la inmensidad del futuro que se aproxima y el pasado que se desprende...
Este es mi desprendimiento: SEGUIR.