mas ya no busco nada, prefiero sentarme en la vereda a escribir en mi bitácora las cosas que se me pasan por la cabeza, por los ojos, por las manos, los oidos y los pies, también por el corazón.
Los pájaros y las hormigas forman alianzas, el clima juega a favor, las sonrisas se acumulan, los nervios se ramifican y la vida, bueno, así es la vida, qué le vamos a hacer, prefiero sentarme en la vereda, más si es en ese pasaje de aquí a la vuelta.
El tiempo avanza (el despertador se retrasó) y el dormir es interrumpido sin embargo los sueños inundan mi almohada y yo prefiero sentarme en la vereda a esperar qué pasa cuando la suma de los días dé dos-cientos-sesenta-y-seis.
Los pájaros y las hormigas forman alianzas, el clima juega a favor, las sonrisas se acumulan, los nervios se ramifican y la vida, bueno, así es la vida, qué le vamos a hacer, prefiero sentarme en la vereda, más si es en ese pasaje de aquí a la vuelta.
El tiempo avanza (el despertador se retrasó) y el dormir es interrumpido sin embargo los sueños inundan mi almohada y yo prefiero sentarme en la vereda a esperar qué pasa cuando la suma de los días dé dos-cientos-sesenta-y-seis.
2 comentarios:
¿266?
ahhhh el placer del dormir, del escribir, cosas que uno cree son generales, pero no... el segundo parrafo me gustó.
recuerda... tame... TAME!!!... no hay que caer en eso.
no me entrometo más, sigue escribiendo y saludos.
Que lindo este escrito Clau ( :
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