viernes, 23 de octubre de 2009

Era de esperarse.

(-24 por X horas)
Y
o pensé que se desgastaba, que de a poco iba quitando algo de aquí, algo de allá, que las dimensiones se veían diminutas y no le tomé tanta importancia y ahora que miraba bien era harto lo que había arrancado (sumando y sumando, el resultado era claro). Y después de que el mundo se encargara de hacer compleja mi cabeza (era de esperarse) decidí que yo no iba a pensar nada, absolutamente nada.
Sin embargo, e inevitablemente, entraron algunas oraciones en mi laberinto y dieron con mi cerebro (es mejor de esa manera)



No llegues tarde ayer.

No hay comentarios: