(no es sentirse feliz por eso o por aquello)
un ardor en el pecho en los ojos y el cerebro.
Los oidos hacen pasar lo que quieren
y los dedos tienen miedo.
Una temeraria sin propósito ni lugar fijo,
porque un día dice Hola y después dice Chao,
un día dice No y después dice Sí,
en un momento decide y después se arrepiente.
Una temeraria
(se descubrió los ojos, eso es)
1 comentario:
Más mentira. A mi siempre me decìs "sì" 1313 (: GR
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