viernes, 4 de diciembre de 2009

Ordené el desorden.

Encontré muchas hojas rotas, lisas, en cuadernos y sueltas,... Me atreví a ojearlas todas. Había una que cuando la leí fue como subirse a una máquina del tiempo y percibir todo casi exactamente.
Encontré unas canciones que las había escondido y ya ni me acordaba... Me atreví a oirlas todas. Había una que cuando la escuché fue como subirse a una máquina del tiempo y percibir todo casi exactamente.
Encontré unos dibujos de diferentes autores y contextos... Me atreví a verlos todos. Había uno que cuando lo contemplé fue como subirse a una máquina del tiempo y percibir todo casi exactamente.
Encontré un lugar entre tantas cosas del desorden... Me atreví a sentarme allí. Había un ambiente que cuando lo infringí fue como subirse a una máquina del tiempo y percibir todo precisa y exactamente a como lo sentí hace un tiempo atrás.
Terminé de ordenar, y archivé todo tal y como debe estar sin subirse a ninguna máquina del tiempo ni esperar otra analepsis más.

1 comentario:

Choly. dijo...

No las niegues ni reprimas. POrque si no las tienes cuando estás consciente, las trendrás mientras duermes por esos malditos sueños que no se controlan xd