Un gran y casi majestuoso día aquél. Me sentí demasiado feliz, demasiado agradecida por haber estado allí.
Cuando apagaron las luces y saliste tú con tu guitarra tocando Shot in the back of the head me quería morir de lo emocionada que estaba, me quise morir todo el concierto, las tocaste todas Richard, me hiciste llorar en Extreme Ways, me hiciste la más hiperactiva de la Tierra. Ni quería mirar a la gente de los asientos de atrás porque me sentía la más loquita de la vida gritándote Te amo I Love you You're the best etcétera y gritándole a esa mujer tan que nos dejó locos a todos con su gran voz. Y saltando y bailando (o algo parecido). Quedé exhausta, me hice pedacitos la garganta. Fue lo mejor ever, lo disfruté demasiado.
Y pensar que estuve a punto de conocerte en persona, lloré una hora entera cuando vi aquel mensaje demasiado tarde, supongo que cuando vuelvas te conoceré si aún tengo los contactos.
Ah, y gracias por no haber olvidado tocar Feeling so real al final, eso sí que fue mi catarsis del concierto, un sueño más cumplido que puedo tachar de la lista de cosas que tengo que ver antes de morir.
Necesitaba esa felicidad al máximo, por eso gracias Richard, gracias muchas gracias a la gente de Moby. Se pasaron.

No hay comentarios:
Publicar un comentario